lunes, 9 de enero de 2012

LA CLASE OBRERA ANTE EL FASCISMO


LA CLASE OBRERA ANTE EL FASCISMO

“En las condiciones de la profundísima crisis económica en que nos encontramos,de violenta agudización de la crisis general del capitalismo,el fascismo ha pasado a la ofensiva”.

Palabras de Jorge Dimitrov,Secretario General de la Internacional,años antes de que el fascismo desatará la peor de las guerras conocidas hasta dia de hoy por el género humano.

Pero,¿qué es el fascismo?.El fascismo es la dictadura terrorista descarada de los elementos más reaccionarios,más chovinistas y más imperialistas del capital financiero.Es un sistema de agresiones contra la clase obrera,es la crueldad y la barbarie medievales,es la agresividad desenfrenada contra los demás pueblos y países.
 En estos momentos de crisis económica,cuando la pequeña-burguesía y esa entelequia llamada clase media se proletariza,se produce una tendencia de estos sectores sociales a seguir el ideario del fascismo en pos de una restauración del status perdido.No comprenden el carácter de clase del fascismo,llevados por la desesperación se convierten en víctimas de la demagogia social y chovinista del fascismo.

Cuando las contradicciones del capitalismo,entre el carácter social de la producción capitalista y la propiedad privada de los medios de producción,se agudizan,la burguesía necesita a estos elementos para mantener abiertamente su sistema de dominación clasista.Es decir,el envoltorio de la pretendida democracia burguesa ya no le sirve y necesita implantar abiertamente una dictadura terrorista,es decir,el fascismo.

Por eso,ante la agudización de la lucha de clases y estos intentos de consolidar el gérmen de un núcleo fascista en nuestra ciudad,la clase obrera debe plantarse y decir:en Sevilla,¡No pasarán!.La clase obrera sevillana no dejará que nuestra ciudad se convierta en un reducto donde el fascismo terrorista campe a sus anchas.Los obreros,como clase,combatiremos todos los intentos del gran capital de imponernos su caduco modo de producción,ya sea mediante la legislación burguesa(recortes en el gasto social,bajadas de salarios,etc) o mediante la acción de los grupúsculos fascistas,que buscan aterrorizar a los sectores más concienciados de la clase obrera.No lo conseguirán.

Es por ello que llamamos a la clase obrera,al conjunto de los trabajadores y a las clases populares a organizar la respuesta necesaria a estas provocaciones del ala terrorista de la burguesía.No podemos olvidar que el fascismo es únicamente el ala terrorista y visible de la dictadura del capital,sin olvidar que únicamente se podrá acabar con cualquier tipo de veleidades reaccionarias acabando con el orígen,es decir,el modo de producción capitalista y la explotación del hombre por el hombre. En la lucha se encuentra la victoria.

CONTRA EL FASCISMO Y EL CAPITAL:

!TODO PARA LA CLASE OBRERA!

PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

domingo, 8 de enero de 2012

Historia de los CJC

El 13 enero de 1985, coincidiendo con el primer aniversario del “Congreso de Unidad de los Comunistas”, el Comité Central del PCPE decidió crear, la “Comisión estatal de los CJC” (dirección provisional), con la tarea de realizar el primer congreso de los CJC. Este fue el punto de partida de la reconstrucción de la juventud comunista marxista-leninista en el Estado Español, en un contexto en el que las fuerzas comunistas volvían a reagruparse tras la deriva de los planteamientos eurocomunistas, era necesario reorganizar a la juventud comunista, y junto al PCPE, elaborar las propuestas que respondieran a las necesidades e intereses de la juventud. Los días 6, 7 y 8 de Diciembre de 1986, se celebraba en Madrid el I Congreso, bajo el lema “Conquista tus derechos. Lucha con nosotros”. Con la presencia de 400 delegadas y delegados, se elaboraron una tesis programáticas destinadas a sentar las bases de la propuesta política de los CJC para la juventud, se abordó el análisis de la situación de la juventud en el Estado Español del momento, las normas y principios de una organización marxista-leninista, y se lanzó una plataforma de trabajo para desarrollar al movimiento juvenil. Entre las cuestiones abordadas destacan; la lucha del movimiento estudiantil, el trabajo sindical y en el movimiento obrero tras la experiencia de la Huelga General del 20 de Junio de 1985, la lucha por la paz y contra la OTAN y el trabajo de solidaridad internacionalista.
IMGP0850Tres años después, los días 17 y 18 de Marzo de 1989 en Madrid se celebraba el Segundo Congreso bajo el lema “El presente es de lucha, el futuro es nuestro”. Este Congreso se produce dos meses después del primer gran intento de liquidación del PCPE tras un falso congreso de unidad con el PCE, donde buena parte del CC y de la militancia volvieron a las filas del proyecto reformista e se inició lo que será un periodo convulso dentro de los CJC y del movimiento comunista internacional. Junto a la solidaridad activa con la URSS y los países socialistas, el PCPE reconoce que existió, fundamentalmente en la estructura de liberados del partido, una cierta dependencia económica y una subordinación a las orientaciones políticas de los aparatos internacionales de determinados partidos comunistas del Este. Esta situación propició, promovido por al Partido Socialista Unificado de Alemania Democrática y el PCUS, el acabar con el PCPE, enmarcado en un proceso histórico que hoy denominamos “proceso de liquidación del socialismo y restauración del capitalismo en la Europa del Este”. En el interno de los CJC, se inicia un proceso liderado por una dirección profesionalizada que progresivamente empieza a confirmarse como fracción frente al PCPE.
En 1993, se escenifica en el 4º Congreso del PCPE el culmen del proceso liquidacionista que vuelve a desgajar al partido. Posteriormente los CJC celebran su Tercer Congreso en Molina (Málaga). En él, la dirección revisionista, gestada en el proceso descrito anteriormente, tenía claro que su principal tarea era la liquidación de los CJC. Mediante la instrumentalización del discurso de la independencia orgánica de la juventud, buscan romper con el proyecto estratégico del PCPE, con un discurso basado en que los CJC no tuvieran referente partidario concreto, sino cambiante según la zona, su objetivo era justificar la integración en IU y el PCE. De no haberse dado la respuesta bolchevique a este proceso, los CJC hoy no existirían.
Desde 1994 hasta 1997, los CJC vivieron un periodo muy difícil de resistencia, se creó el Comité Estatal de dirección (dirección provisional), que funcionó básicamente como coordinadora, en un intento de contrarrestar la disgregación y desaparición de numerosos colectivos de base. Entre 1991 y 1995, en otras organizaciones como la UJCE se daban experiencias leninistas, que acabaron rompiendo orgánicamente con el reformismo y que son nuestra herencia, pues hoy son cuadros del PCPE.
En 1997, debido a la acumulación de fuerzas se pudo celebrar nuestro Cuarto Congreso en Madrid, bajo el lema “Unir a la juventud, organizar la revolución”. Después de aglutinar a núcleos de camaradas, se convoca el congreso, donde se aprueban nuevas tesis y nuevo Comité Central. Este es el comienzo de un lento pero imparable proceso de recuperación de los CJC como organización de ámbito estatal.
El Quinto Congreso se celebra los días 6, 7, 8 y 9 del 2001 en Madrid bajo el lema “Juventud organizada, batalla ganada”. Un año antes el PCPE continuando con el proceso de unidad de los comunistas que desde su creación le había caracterizado, realiza el Congreso de Unificación Comunista junto al PCOE. Los CJC comienzan a incorporar a su filas a una nueva generación de militantes jóvenes, que junto a los cuadros que había sostenido a la organización en la etapa de resistencia van recuperando la dinámica leninista de dirección central y la iniciativa de trabajo que político que produce un paulatino crecimiento organizativo.
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En el 2005 se celebra el Sexto Congreso los días 22, 23 y 24 de Julio en Madrid bajo el lema “Pensar, vivir y construir revolución”. En Abril del 2006 el PCPE realiza su Octavo Congreso, que supone tras la difícil situación del Séptimo Congreso (Extraordinario), la recuperación progresiva del leninismo en el partido, y un importante impulso político del PCPE. La incorporación de nuevas generaciones de jóvenes al Comité Central de los CJC, aunque con poca trayectoria política, permite recuperar la iniciativa política y de intervención de la dirección central en el trabajo político cotidiano. Se relanzan las relaciones internacional y nuestro trabajo en la FMJD, se produce un crecimiento organizativo continuado en gran parte del estado y se desarrolla la política de alianzas tomando la iniciativa con otros destacamentos de jóvenes comunistas organizados. La III Conferencia de Organización y Finanzas y la I Conferencia de la Cuestión Nacional en el 2007, junto a la cada vez mayor presencia de militantes en las Escuelas Centrales de Formación, suponen la escenificación y consolidación del proceso de crecimiento de los CJC.
Este Séptimo Congreso, bajo el lema “La juventud a la ofensiva. Construyendo revolución”, supone situar el proyecto de los CJC en una nueva etapa de trabajo que a través de la intervención política directa entre los sectores juveniles, consiga organizar en sus filas a muchos más jóvenes dispuestos y dispuestas, junto al PCPE, a iniciar una fase de ofensiva contra el capitalismo y aspire a construir la revolución en el Estado Español. La reconstrucción de la Juventud Comunista en el Estado Español todavía es una tarea inconclusa, que tras superadas ciertas dificultades de años pasados, y coincidiendo con una coyuntura de crisis profunda del capitalismo, nos sitúa en un perspectiva de oportunidad histórica para avanzar en nuestros objetivos.

UNIDAD Y LUCHA Nº287

viernes, 6 de enero de 2012

¿Qué está pasando realmente en Hungría?

Información para los Partidos Comunistas y Obreros del mundo, remitida por el Partido Comunista Obrero Húngaro.

El 1 de enero de 2012 entró en vigor una nueva constitución en Hungría. La prensa occidental ha publicado, en relación a este asunto, muchos materiales diciendo que lo que está pasando ahora en Hungría “conduce al empobrecimiento de la gente” y “amenaza la democracia y estrecha el lazo del gobierno sobre los medios y la judicatura a pesar de las críticas de Europa y los Estados Unidos”.

El 2 de enero tuvo lugar una gran manifestación ante la Ópera de Budapest. El recientemente creado movimiento Solidaridad, organizador oficial de la manifestación, tiene un par de docenas de miembros. Su dirigente es el antiguo presidente del sindicato del ejércrito y la policía, él mismo es un antiguo oficial del ejército entrenado, entre otros lugares, en uno de los institutos militares de los EEUU.

Detrás de la manifestación se puede encontrar al Partido Socialista Húngaro y a fuerzas liberales, así como a organizaciones “civiles” formadas por ellos. En esta manifestación no tomó parte ninguna organización civil que realmente luche contra la pobreza, por la protección de las familias, contra los desahucios, etc., u organizaciones estudiantiles tradicionales. Ninguno de los movimientos de trabajadores agrícolas, ni sindicatos, estuvo presente. Entre las consignas de la manifestación no había ninguna relativa al nuevo código de trabajo, ninguna protesta por la presión y la intervención del FMI. La reacción de los medios occidentales a estos acontecimientos surge de las mismas fuentes que anteriormente habían apoyado al anterior gobierno social-liberal y su política de austeridad.


¿Qué está pasando realmente en Hungría?


1. En abril de 2010 el conservador Fidesz – Unióin Cívica Húngara ganó las elecciones parlamentarias y sustitutyó al anterior gobierno de fuerzas socialistas-liberales encabezado por el Partido Socialista Húngaro (MSZP).

Los partidos parlamentarios consideran las elecciones de 2010 como un punto de inflexión en la historia húngara. Fidesz declara que fue el “comienzo de una nueva revolución”. Los socialistas y sus aliados lo consideran como el “comienzo de la autocracia y la dictadura”.

2. El Partido Comunista Obrero Húngaro tiene la opinión de que el verdadero cambio histórico tuvo lugar no en 2010, sino en 1989-1990, cuando el socialismo fue destruido en Hungría. Se trató de una contrarrevolución capitalista. El poder de la clase obrera fue sustituido por el poder de las fuerzas capitalistas. Se privatizaron las fábricas de propiedad estatal, los bancos y las explotaciones agrarias colectivas. Hungría se unió a la OTAN en 1999 y entró en la UE en 2004. Se estabilizó el sistema capitalista basado en la economía privada y la democracia burguesa.

Lo que condujo al empobrecimiento general del pueblo húngaro fue el cambio del socialismo al capitalismo. Hungría tiene una población de 10 millones de habitantes. Un millón y medio de húngaros viven bajo el umbral de la pobreza, lo que significa que viven con unos ingresos inferiores a 200 euros al mes. Casi 4 millones viven con unos ingresos de 250 euros al mes. La cifra oficial de desempleados es de medio millón de personas, aunque en realidad hay alrededor de un millón de personas sin ninguna oportunidad de conseguir un trabajo.

La limitación de la democracia no comenzó en 2010, sino en 1989-1990. Las fuerzas políticas que luchamos contra el sistema capitalista, en primer lugar el Partido Comunista Obrero Húngaro, no tenemos acceso a los medios de comunicación públicos. La estrella roja, la hoz y el martillo – como “símbolos de tiranía” - fueron prohibidos en 1993. En 2007 toda la dirección del PCOH fue acusada de “difamación pública”. Las campañas anticomunistas se han sucedido independientemente de qué partido burgués estuviera en el poder.


3. La clase capitalista húngara tiene partidos diferentes para expresar sus intereses. Por una parte está la Fidesz – Unión Cívica Húngara, que expresa los intereses de la parte conservadora y nacionalista de la clase capitalista. Tradicionalmente, se orienta hacia Alemania.

Por otra parte están el Partido Socialista Húngaro y el Partido “La Política puede ser Diferente”, que representan a la parte liberal y socialdemócrata de la clase capitalista. Son cercanos a los Estados Unidos e Israel.

La lucha entre las dos partes de la clase capitalista húngara tiene profundas raíces históricas. Antes de 1989 había dos corrientes principales en el movimiento de oposición antisocialista, la conservadora nacionalista y la liberal. En 1990, el primer gobierno capitalista lo formaron los conservadores. Al mismo tiempo, los liberales aceptaron un acuerdo de cooperación a largo plazo con el Partido Socialista Húngaro, partido socialdemócrata de derecha. Muchos de sus dirigentes proceden del anterior período socialista pero cambiaron radicalmente su posición y muchos de ellos se convirtieron en ricos capitalistas.


Tras destruir el sistema socialista, las fuerzas capitalistas crearon una nueva estructura política que existió hasta 2010. Se basaba en los siguientes principios:

  • Las fuerzas conservadoras nacionalistas y los liberales junto con los socialistas se rotarían en el poder.
  • Ninguno de ellos tendría poder absoluto.
  • Evitarían que cualquier fuerza anticapitalista entrase en el parlamento.
  • Todos respetarían las obligaciones derivadas de la pertenencia a la OTAN y la UE, y no habría discusión sobre asuntos de política exterior.

Todas las elecciones parlamentarias entre 1990 y 2006 demostraron un claro equilibrio entre los dos grupos de partidos. La situación cambió dramáticamente tras 2006. Entonces quedó claro que el capitalismo húngaro estaba en una profunda crisis, por tres motivos: en primer lugar, la economía húngara depende plenamente del capital extranjero; segundo, el pueblo húngaro es pobre, ha acabado con sus reservas y ahorros; tercero, la corrupción se convirtió en un problema serio, paralizando el funcionamiento normal del Estado.

En 2010, las fuerzas capitalistas se dieron cuenta de que las fuerzas socialistas-liberales no podían garantizar la estabilidad interna del capitalismo ni evitar explosiones sociales. Por ello decidieron cambiar la coalición socialista-liberal y dejar el camino libre a la Fidesz.

La principal tarea de la conservadora Fidesz y su gobierno, encabezado por Viktor Orban, fue la de evitar cualquier tipo de desarrollo de los acontecimientos similar a lo ocurrido en Grecia. La Fidesz ganó las elecciones con consignas sociales (pleno empleo, seguridad social, etc.). La mayoría del pueblo estaba profundamente insatisfecho con el gobierno socialista-liberal. La Fidesz puedo manipular fácilmente al pueblo y conseguir una mayoría de dos tercios en el nuevo parlamento.


4. El gobierno conservador ha estado llevando a cabo cambios en diferentes sentidos:

Han fortalecido a su propia base clasista. La Fidesz ha puesto a su gente en todos los puestos de la vida política, los medios de comunicación y la cultura. Han declarado su intención de crear una nueva clase media.

Han dado satisfacción a las fuerzas nacionalistas de Hungría mediante la introducción de la doble ciudadanía para la gente de nacionalidad húngara que vive en el extranjero, introduciendo nuevos aniversarios vinculados al tratado de paz de Trianon, de 1920.

Han adoptado un giro claro hacia posiciones conservadoras y nacionalistas en la política, la cultura y la educación.

Han decidido evitar una explosión social por diferentes vías. En primer lugar, han introducido un nuevo Código del Trabajo que otorga muy amplios derechos a los propietarios capitalistas y convierte a los trabajadores prácticamente en esclavos. En segundo lugar, han dividido a las masas trabajadoras mediante la subida del salario mínimo y fuertes subidas de sueldo a los trabajadores ferroviarios. En tercer lugar, han logrado un acuerdo con las principales confederaciones sindicales, de modo que éstas han salvado sus privilegios y, a la vez, han abandonado la verdadera lucha de clases.

El nuevo gobierno ha lanzado una campaña anticomunista general. En 2010 se modificó el Código Penal. Han declarado que el comunismo y el fascismo son la misma cosa y que aquellos que rechazan o niegan los “crímenes del comunismo y el fascismo” pueden ser condenados a hasta tres años de prisión (hasta ahora no ha habido sentencias en este sentido).

En los últimos días de 2011, se aprobó una nueva ley que regula el proceso de transición hacia una nueva constitución. Entre otras cosas, ésta declara que el período del socialismo (1948-1990) fue ilegítimo y lleno de crímenes. Personalidades del período socialista pueden ser acusadas y condenadas. Sus pensiones pueden verse reducidas. La ley contiene una declaración general: el actual Partido Socialista Húngaro, como sucesor legal del partido gobernante en el período socialista, tiene responsabilidad por todo lo que ocurrió en ese período. Aún no están claras las consecuencias a las que esto puede llevar.


5. Las fuerzas socialistas-liberales han lanzado recientemente un fuerte contraataque contra el gobierno.

El Partido Socialista adoptó muchas consignas sociales y exigencias del Partido Comunista Obrero Húngaro. Comenzaron a utilizar el color rojo, que es el color tradicional de los comunistas.

Los socialistas y los liberales comenzaron a crear nuevas organizaciones y movimientos civiles. En octubre de 2011 se creó el movimiento Solidaridad, con una orientación claramente favorable al Partido Socialista.

Han introducido una nueva exigencia: ¡Fuera el gobierno Orban! Su programa es la creación de un nuevo gobierno socialista-liberal.


6. Los Estados Unidos de América han interferido abiertamente en los asuntos internos de Hungría. El embajador de EEUU en Budapest critica abiertamente al gobierno y apoya la posición de las fuerzas socialistas-liberales. La Secretaria de Estado Clinton hizo lo mismo en su carta del 23 de diciembre de 2011 que se publicó en la prensa liberal.


7. El Partido Comunista Obrero Húngaro considera:

El capitalismo húngaro está en crisis. La crisis general del capitalismo en Europa vuelve la situación húngara aún peor e impredecible.

La clase capitalista húngara entiende que si el sistema del euro o la propia UE colapsan, ello conducirá a explosiones sociales aún más dramáticas que las de Grecia. Entienden que el pueblo está insatisfecho y que una gran parte del mismo considera que el socialismo era mejor que el actual capitalismo.

Tanto los grupos conservadores como los socialistas-liberales de la clase capitalista quieren evitar cualquier explosión social. No se diferencian en cuanto a los objetivos principales, sino en los métodos que quieren utilizar.

Lo que está ocurriendo en Hungría es, por un lado, una lucha normal de la clase capitalista contra las masas trabajadoras. Por otro lado, es una lucha entre dos grupos de la clase capitalista. Principalmente es una lucha entre las potencias capitalistas principales, los EEUU y Alemania, por el dominio de Europa.

El Partido Comunista Obrero Húngaro no apoya a ninguno de los partidos burgueses. Declaramos que los problemas principales del pueblo trabajador son el desempleo, los bajos salarios, los altos precios, la explotación y el futuro incierto. Estos problemas son consecuencia del capitalismo. Los gobiernos capitalistas no pueden y no quieren resolverlos.

La única solución a los problemas del pueblo trabajador es la lucha consecuente contra el capitalismo y la lucha por la perspectiva socialista.

El Partido Comunista Obrero Húngaro no apoya las manifestaciones de las fuerzas socialistas y liberales. Su objetivo no es cambiar el capitalismo. Su objetivo es cambiar al gobierno conservador capitalista por un gobierno socialista-liberal capitalista.

El Partido Comunista Obrero Húngaro no apoya tampoco a la Fidesz. Su objetivo no es crear una sociedad socialista, sino reformar y fortalecer el capitalismo.

El Partido Comunista Obrero Húngaro considera que es su obligación explicar al pueblo que sólo hay una vía para solucionar sus problemas, que es la lucha contra el capitalismo.

Queremos estar presentes allí donde haya trabajadores. Queremos ayudarles en cosas pequeñas para que tengan confianza en las grandes cosas.

Desvelaremos todos los esfuerzos de las fuerzas revisionistas y oportunistas que quieren manipular al pueblo trabajador y ganarlo para la socialdemocracia.

No existe una situación revolucionaria en Hungría, pero las cosas pueden empeorar en Europa y en Hungría. Por ello preparamos al partido, a nuestros militantes y organizaciones para una lucha de clases más radical que puede tener lugar en cualquier momento.

Estamos convencidos de que esto concuerda con nuestra posición común adoptada en el 13 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros.


Presidium del Partido Comunista Obrero Húngaro

jueves, 5 de enero de 2012

EL FRACASO DEL SISTEMA EDUCATIVO DEMUESTRA EL FRACASO HISTÓRICO DEL CAPITALISMO COMO SISTEMA SOCIAL

Es la misma filosofía que inspira la reforma universitaria, tanto el Plan Bolonia como la Estrategia Universidad 2015, que se basa en la reducción de la democracia interna, la gestión empresarial y la búsqueda de fondos a través de convenios con entidades privadas.
Los servicios públicos están sufriendo en los últimos años un duro ataque por parte del capital, cuyo objetivo estratégico es la privatización de todos ellos. La crisis estructural del capitalismo ha agudizado las ansias privatizadores para reducir gasto público y abrir nuevos ámbitos de mercado, al tiempo que ha facilitado la coartada ideológica de la necesidad de ajuste y austeridad ante una clase obrera poco ideologizada y organizada.
En el sector educativo, la crisis ha permitido a los defensores del capitalismo recuperar viejas aspiraciones de privatización ya desarrolladas en el modelo educativo estadounidense o en el británico desde las reformas de los años 80. El discurso ideológico que sustenta ese proyecto privatizador tiene dos ideas centrales que se complementan: la del fracaso del actual modelo educativo y la necesidad de ajustes presupuestarios.
El fracaso del actual sistema educativo español es una evidencia, con un porcentaje de abandono escolar antes de obtener la titulación mínima (graduado de la ESO) que ronda el 30% en el conjunto del estado español y con unas comparativas que muestran un bajo nivel medio del alumnado español frente al de otros países europeos en pruebas como el informe PISA.
Con unas tasas tan altas y tan continuadas de fracaso escolar se demuestra que no se trata sólo de un fracaso del sistema educativo, sino de un fracaso del sistema social en su conjunto. Estamos en una sociedad  que cuenta con recursos materiales y humanos más que suficientes para asegurar una educación de calidad a sus jóvenes, y no sólo no lo logra sino que la calidad de la educación se va deteriorando paulatinamente. Las causas no hay que buscarlas únicamente en el interior del sistema educativo, sino que son fundamentalmente causas vinculadas a las relaciones sociales imperantes en esta sociedad y a la ideología que las sustenta.
Por supuesto, la ideología burguesa no puede aceptar esta conclusión, a pesar de que los estudios más serios sobre resultados académicos del informe PISA demuestren que el principal factor que se relaciona con el éxito escolar es el nivel socio-educativo de las familias y del entorno donde viven los estudiantes. Existe menos diferencia entre los estudiantes españoles de ambiente social y educativo alto con los estudiantes finlandeses (que están a la cabeza de Europa), que entre esos mismos estudiantes y los españoles de ambiente socio-educativo bajo.
El fracaso de la LOGSE, con su pedagogía pretendidamente igualitarista, proviene en gran medida de su idealismo: pretendían igualar la sociedad a través de cambios en el sistema


educativo, en lugar de igualar el sistema educativo por medio de transformaciones en el sistema social, un sistema social que durante las décadas de aplicación de la LOGSE ha desarrollado un capitalismo especulativo, de paro estructural y precarización del trabajo, de un sistema productivo que no da oportunidades laborales a muchos titulados, de desindustrialización y primacía de la construcción, el comercio y la hostelería en la economía, de desestructuración del modelo familiar, de la cultura del pelotazo, del consumismo, de la cultura entendida como un espectáculo y negocio, y, en definitiva, de individualismo y el dinero como valores supremos. El éxito del modelo educativo cubano demuestra que el camino acertado era el contrario.
Como decíamos, incapaces de admitir que el fracaso educativo es ante todo un fracaso social, la ideología burguesa trata de plantear el problema escolar como un problema esencialmente de mala gestión de los recursos disponibles, es decir, desde una visión empresarial. Las causas principales de los malos resultados académicos provendrían por tanto del sistema público, con sus vicios, según la ideología capitalista, de falta de competencia e iniciativa individual, no profesionalización de la gestión, exceso de democracia interna, falta de estímulos a unos funcionarios acomodados … en definitiva, muchos derechos y poca productividad. La solución para los ideólogos capitalistas pasa por la privatización y la aplicación de una gestión empresarial.     
Esa privatización de la educación se está desarrollando a través de dos estrategias políticas complementarias. La primera consiste en favorecer directamente a los centros privados por medio de conciertos educativos. Aunque a nivel mediático parece que sea únicamente el PP quien apuesta por esta vía, la LOE, impulsada por el PSOE, ya equiparó a los centros públicos y los concertados, bajo la etiqueta de “centros sostenidos con fondos públicos”, la plasmación legal de una práctica política de ambos partidos (y otros como CiU o PNV). En el caso español se suma otro factor a esta política privatizadora que se comparte con los demás países capitalistas, el protagonismo de la Iglesia católica en el sector de la enseñanza privada, sumando al interés privado la ideologización más conservadora del alumnado.
La Comunidad de Madrid se ha convertido en la punta de lanza de esta ola privatizadora, otorgando numerosos beneficios y privilegios a los centros privados: cesión de suelo público para construir nuevos centros, prioridad para concertar nuevos niveles en vez de hacerlo en centros públicos, no apertura de nuevos centros públicos en zonas donde existen centros privados para no hacerles competencia y, la última ocurrencia, deducciones fiscales de 900 euros para las familias que matriculan a sus hijos en centros privados (estas deducciones supondrán un coste de 90 millones de euros, mientras que los recortes en la pública, con aumento de horas lectivas y despido de miles de profesores interinos, son de 80 millones). En definitiva, no es sólo un recorte de la educación pública sino un trasvase de dinero público a empresas privadas.
La segunda forma de privatización, más sutil, es la privatización progresiva de la gestión de los centros públicos, también con normativa aprobada por el PSOE en su mayor parte. Se trata en profesionalizar la gestión de colegios e institutos, dándole un perfil gerencial a la dirección, con competencia incluso para decidir contrataciones y buscar recursos económicos. A la par, se jerarquiza al profesorado por medio de una carrera docente en la que los equipos directivos y la inspección valoran los “méritos” y “dedicación” del profesorado, situándolos en diferentes niveles que conllevarán diferencias salariales, puntos para solicitar traslados y otras ventajas, todo bajo el manido discurso del acomodamiento y baja productividad del profesorado. Desde esta perspectiva, lo que pretenden es una competencia entre centros (públicos y privados, públicos entre sí), con calificaciones públicas de los centros según los resultados académicos de los alumnos. En suma, la titularidad de los centros sería pública pero su gestión funcionaría como la de una empresa privada.
Es la misma filosofía que inspira la reforma universitaria, tanto el Plan Bolonia como la Estrategia Universidad 2015, que se basa en la reducción de la democracia interna, la gestión empresarial y la búsqueda de fondos a través de convenios con entidades privadas.
A nivel pedagógico la nueva forma de ideología capitalista se basa en el concepto de competencias básicas. Muy resumidamente, se trataría de que los estudiantes desarrollen determinadas competencias o habilidades, dejando la adquisición de contenidos en un segundo plano. Aunque ciertos pedagogos progresistas lanzan loas a esta teoría pedagógica como una superación de una educación memorística y anacrónica (sería una “educación para la vida” según los más optimistas), lo cierto es que el concepto de competencias básicas fue desarrollado desde finales de los 80 y la década de los 90 por círculos económicos y empresariales, incluyendo la OCDE. Su objetivo es cubrir la nueva necesidad empresarial de tener trabajadores capaces de adaptarse a diferentes puestos y funciones, a cambios organizativos y tecnológicos, con capacidad para aprender durante toda la vida para adaptarse a ese mundo empresarial en continua transformación y bajo continua presión.
Bajo el eufemismo de “una educación abierta a la sociedad” (frente a una educación academicista cerrada sobre sí misma) se esconde la supeditación de la cultura y del sistema educativo a las necesidades del capital. En gran medida se está enterrando toda una concepción histórica de la cultura, que parte del Renacimiento y el Clasicismo, en  la que la educación tenía un valor intrínseco como factor de progreso y búsqueda de la felicidad humana, una concepción que la burguesía se apropió desde la Ilustración y el liberalismo. Que esa concepción haya derivado en muchos casos hacia una cultura burguesa y academicista no debe engañarnos sobre el carácter de clase burgués de las nuevas pedagogías.
A otro nivel, el programa electoral del PP va eliminando ese barniz igualitarista que impulsó la LOGSE, anunciando la eliminación de un curso de la ESO para recuperar un bachillerato de 3 años y adelantar el comienzo de la FP a los 15 años. Si la pedagogía socialdemócrata ha fracasado en igualar el nivel educativo sin modificar el contexto social, la pedagogía conservadora desplaza a segundo plano ese igualitarismo y centra su discurso en el esfuerzo y la búsqueda de la excelencia, por supuesto también sin considerar las diferencias de clase de los estudiantes. Otras cuestiones en las que se centra el programa del PP son el españolismo (contra los modelos lingüísticos vasco y catalán) y el conservadurismo (contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía). Y, a nivel del profesorado, la ideología conservadora se centra en recuperar la autoridad (represiva se entiende), todo ello sin intervenir sobre unas relaciones sociales y unos valores en los que la cultura tiene un papel cada vez más secundario cuando no marginal.
Por todo ello, durante los próximos años la educación, como los servicios públicos en general, va a ser otro importante campo de batalla más de la lucha de clases, con diferentes frentes: el de los derechos laborales de los docentes y la democracia interna de los centros, el de la defensa de la calidad de la educación pública contra los recortes y la privatización, el de la lucha ideológica sobre el modelo pedagógico, todo ello vinculado a la lucha global de la clase obrera.

Declaración de Partidos Comunistas y Obreros: ¡El anticomunismo no pasará!

Resolución cojunta de Partidos Comunistas y Obreros ante los nuevos episodios de la campaña anticomunista en países del antiguo territorio de la URSS.

En el área post-soviética, la histeria anticomunista está de nuevo plenamente en marcha. En la víspera del aniversario de la liquidación del poder soviético en Moscú, en 1993, un tribunal de Kazajstán ha suspendido la actividad del Partido Comunista.

El régimen gobernante ha hallado un pretexto ridículo para prohibir el Partido Comunista de Kazajstán. Se trata de la participación del Primer Secretario del CC del PCK, Gaziz Aldamjarov, en un encuentro de una unión de ciudadanos no gubernamental no inscrita en el registro.

Anteriormente, numerosos activistas del partido habían sido objeto de persecución policial. Una de las dirigentes de las organizaciones regionales del partido, Nurijash Abdrimova , fue condenada a una fuerte multa sólo por haberse atrevido a dirigirse a los trabajadores de la compañía “KasMunaiGas”, que se declararon en huelga.

La suspensión de la actividad del Partido es otro acto más de ominosa tiranía por parte de las autoridades de Kazajstán. El régimen semimonárquico de Nazarbaev no puede tolerar a la única fuerza de oposición en el país, que forma la conciencia de clase, valerosamente lucha contra los despidos masivos y la depauperación de los trabajadores y combate consecuentemente por la amistad entre las naciones.

Anteriormente, el Parlamento de
Georgia, bajo órdenes de Saakashvili, aprobó una ley de persecución, prohibiendo a los miembros del antiguo PCUS y de la Liga de la Juventud Comunista, así como a empleados de las instituciones soviéticas, ocupar cargos del Estado y enseñar en las universidades.

Expresamos nuestra solidaridad al Partido Comunista de Kazajstán y al Partido Comunista Unificado de Georgia. Condenamos enérgicamente el anticomunismo bárbaro y cavernícola de los poderes en Kazajstán y Georgia.

Solidaridad con los trabajadores de Kazajstán

Declaración de los participantes en el 13 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros

Solidaridad con los trabajadores de Kazajstán



Atenas, 11 de diciembre de 2011

Los participantes en el 13 Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros expresamos nuestra sincera solidaridad con la heroica lucha de los trabajadores petrolíferos de Kazajstán que han estado luchando por sus derechos, por condiciones humanas de trabajo y salarios decentes, por la liberación de sus camaradas encarcelados por las autoridades y por la readmisión de los trabajadores despedidos.

Ha pasado más de medio año desde el inicio de esta huelga extremadamente difícil que han estado llevando a cabo los trabajadores petrolíferos de Kazajstán en condiciones de represión brutal por parte de las autoridades y de los propietarios chinos de las empresas. Las autoridades locales han llevado a juicios injustos a los activistas obreros y los han encarcelado. Los propietarios han despedido sin miramientos a los dirigentes del sindicato. En el curso de la lucha con los trabajadores, utilizan métodos criminales como el asesinato de activistas obreros y de miembros de sus familias, o el incendio de sus casas.

Nosotros, representantes de los Partidos Comunistas y Obreros del mundo, expresamos nuestra firme protesta por la represión ejercida contra los trabajadores en huelga, exigimos que todos los representantes del sindicato luchador que han sido encarcelados por las autoridades sean inmediatamente liberados sin cargos y que las justas demandas de los huelguistas se satisfagan. Exigimos que se tomen medidas para encontrar y castigar a los asesinos y a quienes ordenaron los asesinatos.


1.    CP of Albania
2.    PADS, Algeria
3.    CP of Australia
4.    CP of Azerbaijan
5.    CP of Bangladesh
6.    WP of Bangladesh
7.    Brazilian CP
8.    CP of Bulgaria
9.    SWP of Croatia
10.    AKEL
11.    CP in Denmark
12.    CP of Denmark
13.    CP of Egypt
14.    CP of Finland
15.    CP of Macedonia, FYROM
16.    UCP of Georgia
17.    KKE
18.    PPP Guyana
19.    Hungarian CWP
20.    CP of India(Marxist)
21.    CP of Ireland
22.    WP of Ireland
23.    Party of the Italian COmmunists
24.    Communist Refoundation Party
25.    Jordanian CP
26.    Lebanese CP
27.    Socialist People’s Front, Lithuania
28.    CPof Malta
29.    CP of Mexico
30.    NCP of Netherlands
31.    CP of Norway
32.    CP of Pakistan
33.    Palestinian People’s Party
34.    Palestinian CP
35.    CP of Peru [Patria-Roja]
36.    Philippine CP (PKP-1930)
37.    CP of Poland
38.    CP of Romania
39.    CP of Russian Federation
40.    RKRP-RPC
41.    CP of Soviet Union
42.    New CP of Yugoslavia
43.    Party of the Communists of Serbia
44.    PC de los Pueblos de España
45.    Syrian CP
46.    CP of Sri Lanka
47.    CP of Sweden
48.    Syrian CP
49.    Syrian CP [Unified]
50.    Labour Party, Turkey
51.    Cp of Turkey
52.    CP of USA
53.    CP of Ukraine
54.    Union of Communists of Ukraine
55.    CP of Venezuela